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Hércules y la Bicha de Balazote

En otras entradas de este blog hemos hablado tanto de Hércules, Heracles para los griegos, como de la misteriosa Bicha de Balazote.

Como ya sabéis la Bicha fue encontrada en la localidad de Balazote, en la provincia de Albacete, y es la figura más misteriosa del arte íbero, teniendo su origen muy lejos de la península Ibérica. 

Como hablamos en el blog sobre la Bicha de Balazote, representa a Aquelóo.

Aqueloo

El tipo monstruoso con cabeza humana, de amplia barba y caído bigote, coronado de dos pequeños cuernos y con orejas de bóvido, aparece en Grecia propia como personificación de una divinidad fluvial, el Aquelóo. El Aquelóo era el actual Astro-Potamo, que bajando de las altas montañas del Pindo, cruzando parte de la tierra epirota y separando la vieja región de Acarnania de su vecina Etolia, da en el mar Jónico a la altura de Ítaca, la patria de Ulises. Su desembocadura está cuajada de islas, ricas en leyendas relacionadas con Aquelóo. El hecho de ser la mayor corriente fluvial de la antigua Grecia y el atribuírsele famosos y legendarios trabajos, le dio una decidida preminencia sobre los demás ríos. 

Aqueloo es el mayor de los tres hijos de Océano y Tetis. Sus metamorofosis en serpiente y toro son claras alusiones a su naturaleza fluvial, a la impetuosa fuerza de la corriente y al ruido de las aguas, semejante al mugido del toro. Suele ser el símbolo de la prosperidad y la riqueza como consecuencia del poder fecundante del agua. 

El nombre de Aquelóo fue empleado frecuentemente como imagen poetica, en sentido genérico de "río". Su figura de toro androcéfalo fue también general para simbolizar o personificar todas las corrientes fluviales, tomando entonces el nombre del río local al cual personificaba; así, por ejemplo en Sicilia, donde simbolizaba al Amenanos.

Aquelóo y Hércules

Como vimos en la entrada en este blog sobre Hércules. Su vida fue apasionante, y una parte de ella muy importante fueron los 12 trabajos que realizó, pero sus hazañas y aventuras no acabaron ahí. Y una de ellas tuvo como protagonista a Aquelóo.

A Aquelóo está unida la imagen mitológica del Cuerno de la Abundancia, el mismo cuerno que perdió en su titánica lucha con Hercules, siendo este el momento culminante de la leyenda de Aquelóo.

Fue una lucha brazo partido y para vencer a su rival, Aquelóo usó la artimaña de transformarse en serpiente y toro.

Aqueloo era pretendiente de Deyanira, hija de Eneo, rey de Calidón, pero fue derrotado por Hercules, que después se casaría con ella. Sófocles retrata el terror de una mujer mortal por haber sido cortejada por un dios del río:

Mi pretendiente fue el río Aqueloo,
que tomó tres formas para preguntar a mi padre:
un toro rempante, luego de una serpiente retorciéndose
de colores brillantes, y de nuevo a un hombre
con rostro de bueyes, y de las sombras oscuras de su barba
corriente y chorros de agua cayeron hacia abajo.
Tal era mi pretendiente.

En la lucha de los dos pretendientes, Aquelóo se transformó en serpiente y después en toro, momento que aprovechó Heracles para derribarle y arrancarle uno de sus cuernos, que sólo recuperó a cambio del cuerno de Amaltea, llamado cuerno de la abundancia. Según Ovidio, fue el mismo cuerno de Aquelóo el que las náyades recogieron y convirtieron en la cornucopia. Heracles obligó al vencido pretendiente a refugiarse en el río Toas, que desde entonces se llamó AquelóoHércules uniformó su cauce poniéndole diques y reuniendo en un solo lecho los dos brazos de su curso (de aquí que le dejara con un cuerno sólo). El cauce arreglado del Aquelóo fue la causa de la riqueza del país que regaba con sus aguas, de donde vendría lo del cuerno de la abundancia.

El cuerno de la abundancia

La cornucopia (del latín cornu, 'cuerno' y copĭa, ‘abundancia’), también conocida como cuerno de la abundancia (en latín cornu copĭae), es un símbolo de prosperidad y afluencia que data del siglo V a.C.