Nuestra historia

 

FGArte: El sueño de Francisco Gago

FGArte es la consumación del sueño de Francisco Gago, donde queremos acercar las más exclusivas piezas clásicas a los amantes del arte, mediante el uso de las nuevas tecnologías que les permitirán disfrutar de las más exquisitas reproducciones, y de la digitalización 3D de la exclusiva colección de Francisco Gago.

Francisco Gago, su historia

Francisco Gago (Madrid 1947- Madrid 2017) formó parte de la primera promoción de restauradores titulados por la Escuela Oficial, entonces aún vinculada al Instituto Central de Restauración, en los últimos años de la década de los sesenta, contratado como restaurador ayudante. Trabajó en el Museo Arqueológico Nacional desde 1970 hasta 2013, año en que jubiló. Tras su baja temporal por causa del cumplimiento del Servicio Militar, se incorporó de nuevo el 1 de agosto de 1970. En realidad su plaza era de Restaurador de Escultura del Instituto Central de Restauración y Conservación de Obras y Objetos de Arte, Arqueología y Etnología, y oficialmente pasó a prestar sus servicios de forma interina al Museo Arqueológico el 2 de enero 1971. Unos días más tarde, el 13 de enero 1971, se realizó una solicitud de nombramiento definitivo de D. Francisco Gago como restaurador pero las plazas no se hicieron fijas hasta casi dos décadas después. 

Francisco Gago (abajo a la derecha), junto a su maestro Francisco Cruzado, durante los trabajos de extracción de mosaicos en Balazote (Albacete) en 1967
Francisco Gago (abajo a la derecha), junto a su maestro Francisco Cruzado, durante los trabajos de extracción de mosaicos en Balazote (Albacete) en 1967.

 

Fue discípulo de Francisco Cruzado, especializándose en la restauración de mosaicos y en varias ocasiones se desplazó a distintos museos, casi siempre para trabajar en la restauración e instalación de este tipo de bienes arqueológicos: en 1976 realizó el arranque de seis mosaicos en la villa de Balazote para el Museo de Albacete; en 1984 estuvo consolidando los mosaicos romanos del Museo de Zamora; en 1988 llevó a cabo el arranque de los mosaicos de Medinaceli (Soria) y, por último, en 2003 realizó la instalación de los mosaicos de Aquiles y de la Casa de Baco en el Museo Arqueológico Regional de Madrid, en Alcalá de Henares. También siguió formándose en este campo, ya que asistió a varios congresos, como el Simposium de mosaicos organizado por el ICCROM en Roma o los Congresos Nacionales de Conservación y Restauración de Bienes Culturales. Asimismo disfrutó de una beca para ampliación de conocimientos arqueológicos, museísticos y de técnicas de conservación y restauración en el Instituto del Restauro y en la Escuela Española de Historia y Arqueología en Roma, en marzo de 1982, mediante la que aprendió nuevas técnicas de soportes ligeros para mosaicos, que comenzó a aplicar en el Museo y que publicó en su Boletín.

Francisco Gago junto al equipo de restauración del Museo Arqueológico en 1971

Francisco Gago junto al equipo de restauración del Museo Arqueológico en 1971.

 

Su actividad como restaurador en el Museo abarcó la intervención en todo tipo de materiales, pudiéndose destacar obras señeras, como el conjunto de capiteles de Aguilar de Campóo (Palencia) o el Bote de Zamora, así como numerosas reproducciones, en cuya elaboración destacó notablemente. Actuó como correo para el traslado de piezas en diversas exposiciones, entre los años 2007 y 2009, destacando una misión en Japón y participó activamente en la última reforma del Museo. Se jubiló el 31 de julio de 2013, tras 43 años de servicio en el Museo Arqueológico Nacional.