Dama Romana de Iponuba

Esta pequeña cabeza procedente de Iponuba, de talla provincial, es una muestra de la camapcidad de asimilación de las modas romanas por parte de las elites locales béticas ya a principios del siglo I.

Iponuba

Iponoba es el nombre de una ciudad ibero-romana de la Bética asentada en el actual cerro del Minguillar, en el término municipal de Baena, Córdoba

Citada por Plinio el Viejo, de sus restos se han obtenido numerosos descubrimientos arqueológicos de gran relevancia; entre ellos la famosa Leona de Baena y la dama romana que nos ocupa en esta entrada del blog.

Con la llegada de los influjos coloniales del Mediterráneo oriental (fenicios y griegos), hacia los siglos VIII-VII a. C., el poblamiento se incrementa de forma notable surgiendo grandes núcleos habitados que se rodean de fuertes murallas. Estas urbes, gobernadas por élites de rango aristocrático, alcanzarán durante la época ibérica un alto grado de desarrollo que se plasma en la construcción de notables monumentos (la mayoría de carácter funerario) decorados con esculturas de animales.

Durante la época romana el término de Baena fue ocupado intensamente. La mayoría de los yacimientos catalogados hasta la fecha se adscriben a estos momentos, y además hay que reseñar que varios de ellos alcanzaron el rango de municipio o colonia.

Figura de la dama romana

El peinado de esta figura, sigue la pauta del tipo liso que distingue a Antonia la Menor. El cabello, ondulado, parte de una raya central y se peina de forma homogénea sobre el cráneo. Sólo detrás de la orejas parecen unas trenzas que se recogen en una pequeña coleta sobre la nuca. Ésta, atada con una cinta de lana, se dobla sobre si misma dejando libres mechones que surgen del recogido, cayendo sobre los hombros.

 

En la imagen 3D podéis observar el detalle del peinado de esta figura.

Estos mechones, que destacan como elemento decorativo dentro de la sencillez del peinado, representan un motivo que surge en los retratos femeninos de época augustea. Durante época tiberiana aparecen en multitud de versiones, combinados con el nodus o, como en nuestro caso, con una coleta trenzada. El mismo peinado aparece en sendos retratos femeninos procedentes de Roma. Otros dos retratos, encontrados en Carmona y El Coronil, con peinados similares al de nuestra pieza, ilustran la popularidad de esta tipología en el sur dela Península.

La tosquedad de la talla indica que se trata de una obra local, probablemente realizada por un artesano en la propia Iponuba. Tanto el peinado como los rasgos de la retratada han sido muy simplificados. Si en el primero domina la linealidad y la talla superficial, la fisonomía se mantiene en un nivel puramente convencional, propio de una técnica poco desarrollada.

Si os ha gustado ver en detalle los rasgos de esta figura, os dejamos el link a nuestro museo 3D de la colección Francisco Gago.